Día 3 – Santiago – 21 de mayo
Durante nuestra tercera jornada en Santiago, visitamos dos espacios clave del ecosistema emprendedor chileno: el coworking de Start-Up Chile y la aceleradora Zenit. Ambas iniciativas, impulsadas desde lo público y lo académico, reflejan cómo Chile articula innovación, tecnología y colaboración regional con una visión estratégica.
Start-Up Chile: Comunidad y proyección internacional
La mañana comenzó en el coworking de Start-Up Chile, un programa de CORFO reconocido por atraer startups de todo el mundo. Su modelo de aceleración combina financiamiento público, mentoría técnica y conexión global, generando un entorno colaborativo único. Más allá del espacio físico, lo que destaca es la comunidad que se forma entre emprendedores de distintas nacionalidades.
Durante la visita, nos encontramos con dos startups peruanas actualmente incubadas en el programa: Lexia, que trabaja con inteligencia de datos para la participación ciudadana, y Comuhack, dedicada a la educación STEM. Su presencia reafirma el rol de Start-Up Chile como puerta de entrada regional para startups latinoamericanas con alto potencial.
Zenit: Ciencia aplicada con propósito de mercado
Por la tarde, visitamos Zenit, una aceleradora enfocada en iniciativas de base científico-tecnológica. Su propuesta se diferencia por nacer desde la academia, transformando investigaciones universitarias en negocios viables. Zenit ofrece apoyo en desarrollo empresarial, protección intelectual y conexión con mercados e inversionistas.
En solo tres años, ha acompañado más de 100 iniciativas, muchas de ellas con patentes y acceso a fondos estratégicos. Además, mantiene alianzas con ecosistemas de innovación en California, México, Colombia y Ecuador, y explora colaboraciones con Perú. Destacamos especialmente su enfoque en equidad de género, su capacidad para integrar perfiles científicos y de negocio, y su estructura organizativa ágil, con una clara vocación regional.

Aprendizajes y oportunidades para Perú
Estas visitas evidencian cómo Chile ha logrado estructurar programas diferenciados según el tipo de emprendimiento: desde los más dinámicos y globales, hasta los que nacen de la investigación aplicada. Para Perú, representan una fuente valiosa de inspiración y posibilidades de colaboración, sobre todo en áreas como ciencia, tecnología y vínculo universidad-empresa.
Sobre el autor
Clarissa Victorio, Gerente General de la Incubadora Scale